LA MALETA
Yo tengo preparada la maleta. Una maleta grande,
de madera.
La que mi abuelo se llevó a la Habana;
mi padre, a Venezuela.
La tengo preparada: cuatro fotos,
una escudilla blanca, una batea,
un libro de Galdós y una camisa
casi nueva.
La tengo ya cerrada y, rodeándola,
un hilo de pitera.
Ha servido de todo: como banco
de viajar en cubierta,
y como mesa y, si me apuran mucho,
como ataúd me han de e [...]
Leer más...