"Soy un de los vuestros", ese pudo ser el recado que recibió el líder
inca Atahualpa de Francisco Pizarro. El conquistador castellano sabía que
Atahualpa acaba de vencer a Huáscar, el dirigente indígena de la zona sur del
Imperio Inca. Por eso le ofreció un pacto que iba a permitir a Atahualpa reinar
sobre todo el territorio. Atahualpa acudió confiado a la cita y fue apresado
por los hombres de Pizarro. En su celda Atahualpa recibió un nuevo recado:
podía recuperar la libertad si pagaba un rescate que pudiese llenar el espacio
de su celda con oro y dos veces ese mismo espacio con plata. Atahualpa demostró
su poder y logró que sus hombres entregasen a Pizarro " andas de oro y
plata que pesaban más de 20.000 marcos de plata fina, un millón trescientos
veintiséis mil escudos de oro finísimo". Atahualpa cumplió su palabra,
pero el conquistador español no. El líder indígena fue degollado, aunque las
poblaciones del antiguo imperio de Tawantinsuyo continuaron varios siglos
luchando contra la conquista castellana.
Cuatrocientos setenta y seis años después otro Pizarro visitó Gran Canaria y
Tenerife y se reunión con sus dirigentes económicos. Y comenzó su mitin con la
frase que había dicho el conquistador español: "Soy uno de los
vuestros". Ocurrió este fin de semana. Pero este Pizarro no tenía
intención de capturar a los empresarios canarios con los que compartió desayuno
en Tenerife y almuerzo en Gran Canaria. Al fin y al cabo ya ha cobrado el
rescate sin necesidad de haber conquistado La Moncloa. Los 22 millones de euros
que Manuel Pizarro y su equipo se llevaron como indemnización de la empresa
Endesa también los pagamos entre todos los que estamos obligados a abonar cada
mes la factura de la compañía Unelco. Hay que agradecerle a Manuel Pizarro su
gesto de sinceridad por no haber soltado la frase "soy uno de los
vuestros" en un mitin en un barrio de Las Palmas de Gran Canaria y guardar
esa expresión para la gran patronal isleña. Dijo Pizarro que "el dinero donde
mejor está es en el bolsillo de los contribuyentes". Como contribuyente
canario creo que ahí sí estuvo desafortunado y, sobre todo, desagradecido.
Porque gracias a nuestros impuestos, querido "currante" Pizarro, José
Manuel Soria te pudo ir a buscar en un coche oficial (gasto público para un
mitin privado), y pudo organizar el acto apoyado por personal que cobra el
sueldo de la consejería de Economía y Hacienda.
Soria defendió al "currante" que ha cobrado uno de los finiquitos más
caros de la historia de España. Dijo Soria que "lo critican por haber sido
un buen gestor de empresas como Endesa, y yo digo que en el PP no tenemos
ningún complejo porque las empresas ganen dinero". En eso tiene razón PP
Manolo, y lo saben perfectamente los promotores de Evemarina que han podido
ganar dinero a costa de un espacio público que correspondía a los vecinos de
Guanarteme, lo saben también los promotores de las Torres del Canódromo, que
han podido hacer negocios a costa de un espacio público que correspondía a los
vecinos de Schamann. Las lecciones de Pizarro ya las ha aplicado Pepe Manolo
allí donde ha gobernado: viva lo privado, a joder a lo público, aunque sea
pisoteando la ley, que las sentencias llegarán cuando gobiernen otros porque
los vecinos nos echan después de darse cuenta del error de haber puesto a los
zorros a cuidar a las gallinas. Siempre ganan los mismos, los invitados al
almuerzo con Pizarro, y siempre pagan los mismos: los que estamos en la calle
esperando que esos empresarios nos trasladen el encargo que les hizo el
currante Pizarro: que votemos todos al Partido Popular porque con Mariano Rajoy
la economía irá mejor. Sí, irá mejor, pero…¿la economía de quién?