Tomates para tirarle
De los pequeños
comerciantes, para Arturo Cabrera con AMOR
“Arturo Cabrera es el
enemigo público número uno del pequeño y mediano comercio y debe ser destituido
inmediatamente”, manifiesta el señor Matos. Caso de que sea cierto que este
director general haya dictado resolución basándose en declaraciones de la
empresa Lidl, según manifiesta el edil del PSOE canario, del Grupo
Municipal.
Al parecer el director general de Comercio del Gobierno de
Canarias, Arturo Cabrera, dictó, el 3 de abril de 2006, una resolución mediante
la cual argumenta que Lidl no está sujeta a la Ley de Licencia Comercial
Específica al no considerarla una empresa de las denominadas de “descuento
duro’” en base a una declaración de intenciones hechas por la propia empresa.
Con esta resolución abre el camino a Lidl para instalarse en La Laguna, para lo
cual la empresa ya ha obtenido la pertinente licencia de obra por parte de la
Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de La Laguna, como no podía ser menos en
las practicas a las que están mal acostumbrados estos deCC-PNC.
El
representante socialista, en cuyas declaraciones al respecto nos basamos,
considera al director general de Comercio del ejecutivo canario, como “el
enemigo público número uno del pequeño y mediano comercio, por lo que, también
nosotros consideramos que el Gobierno de Canarias debe destituirlo de forma
inmediata por su evidente falta de objetividad y de respeto a la ley”, así como
que el Ayuntamiento lagunero impida que esta multinacional puede establecerse en
su Término Municipal. Cabe aclarar que la mencionada Ley establece que los
ayuntamientos no podrán conceder licencia de obras para la ampliación o
instalación de centros comerciales o la implantación de comercios denominados de
“descuento duro” si previamente no le ha sido concedida la licencia comercial,
al menos en teoría, aunque la practica nos vengan demostrando todo lo
contrario.
Esto supondrá un palo más para la multitud de pequeños y
medianos comercios establecidos en La Laguna y su Término Municipal a los que,
en nuestra humilde opinión se les está llevando a que practiquen la anarquía o
desobediencia tributaria, además, de cesar a cientos de trabajadores por las
competencias desleales a las que viene siendo sometidos. Cientos por no decir
miles de pequeños comerciantes de la mediana y pequeña empresa a los que se le
aboca a la desobediencia civil y que, previamente, deberían presentarse en el
Ayuntamiento y Hacienda para darse de baja y con ello pérdida de impuestos para
las arcas municipales, pues, estamos llegando a situaciones que si no es
mediante la fuerza no se consigue nada, ¡lamentablemente!
Se engaña al
pueblo con el cuento de que las grandes superficies serán todo un gran beneficio
para la sociedad y para ofrecernos productos del campo canario. ¡Mentira
cochina!, habida cuenta que en cualquier ventucho de aquellos de antes, de
chochos y moscas, se encuentran productos de calidad y con diferencias de
precios exiguos y en muchos casos hasta más asequibles que los de los
hipermercados. Nosotros, después de que con lápiz en mano o calculadora, hemos
llegado a la conclusión que debemos seguir comprando en las pequeñas ventas
antes que en estas grandes superficies explotadoras y que, además, de pagar
salarios bajos al personal se llevan el dinero fuera de esta nacionalidad para
sus inversiones
FIDEL CAMPOS SANCHEZ